La primavera y el verano, pero también el otoño, son los meses perfectos para tender la ropa al aire libre, en el balcón o en el jardín. La ropa recién lavada es solo un placer para los sentidos, gracias al aroma fresco, pero una necesidad diaria. Es recomendable esparcirlas siempre en el exterior, ya que dentro de casa solo podrían crear humedad y moho, sobre todo cuando hay poco espacio y mala ventilación.

Lo bonito de tender la ropa al aire libre , da igual que sea en la terraza o en un espacio más grande, es que si se hace de una forma determinada, no necesitamos ir planchando para que se seque por completo.

Averigüemos qué es.

Esparcirse en el balcón o el jardín

Colgar la ropa al aire libre es la mejor forma de evitar la humedad en casa y de secar la ropa más rápido: mejor aún si hace un poco de viento o está expuesta a la luz del sol.



Colgar la ropa al aire libre tiene varios beneficios, y una vez que los descubras, ¡no podrás prescindir de ellos! Esto es lo que sucede:

  • Colgar la ropa en el exterior evita el riesgo de moho y humedad en la casa.
  • El aire fresco y la luz del sol desodorizan nuestra ropa.
  • No tienes que separarlos después del secado.

Cómo evitar planchar después de tender la ropa

Por supuesto tenemos que prestar atención a algunos detalles para no tener que planchar la ropa.



Recomendamos batir cada prenda con mucha fuerza dos o tres veces , e insistir en tejidos muy gruesos como vaqueros o toallas, o aquellos tejidos  que tiendan a formar muchas arrugas .

Para secar la ropa más rápido, nada mejor que los hermosos días soleados. Sin embargo, prestemos atención a las temperaturas demasiado altas, ya que el impacto directo de los rayos del sol sobre la ropa la hace más difícil.

También prestamos atención a las temperaturas demasiado altas en prendas de color, oscuras y negras. Esto se debe a que los rayos del sol eventualmente blanquearían este tipo de ropa. Es mejor preferir la sombra para tender la ropa recién lavada: el aire caliente en cualquier caso acelerará el secado de la ropa, y sin los daños causados ​​por el sol.

Cómo no arrugar la ropa recién lavada

¿Qué hacemos con la ropa recién lavada y ahora seca? Una buena forma de no arrugar las prendas más delicadas, como camisas, jerséis, polos, vestidos de seda, blusas, que siempre tienen que estar en orden como recién planchadas, es utilizar perchas   De esta forma no correremos el riesgo de arrugarlos por error antes de volver a guardarlos en el armario, e incluso después.